domingo, 9 de enero de 2011

DE SALUD Y OTRAS COSAS

8 Enero 2011, 8:09 PM
Escrito por: César Mella (Cesarm2@codetel.net.do)
Educación: ¿para que?
Hurgando en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española encuentro que una de las acepciones del término educación es el de crianza.
¿De qué depende que un ser humano sea más educado que otro?
¿Por qué los reyes ponen preceptores e institutrices a sus proles desde el mismo nacimiento?
¿Es la educación un fenómeno netamente conductual que se basa en el volumen de conocimientos adquiridos?
¿Por qué, sea un rico o pobre, mucha gente dice ¡ese muchacho es una dama! refiriéndose a los hábitos y costumbres observados en un jovencito?
La llamada educación escolar, elemental y que va subiendo en grados, edades, destrezas y habilidades transmite competencias y costumbres, centrada en el acopio de conocimientos, habilidades y destrezas... pero eso no es todo.
¿Cuántos profesionales brillantes conocemos, pero que son gente grosera y de muy detestable comportamiento?
Estamos asistiendo, especialmente en la actuación de los adolescentes, a tendencias sumamente preocupantes en donde la relación entre libertad y castigo se confunde.
¿Hace falta un poco más de energía en la crianza?
¿Se hace necesario un poco más de miedo al castigo para controlar conductas indeseables?
¿Es que  están fallando los reforzadores psicosociales?, me refiero, por ejemplo al hecho de premiar desde la infancia las conductas deseables a fin de que se repitan o se fijen como hábitos del carácter.
¿Qué papel juega la moral, la fe, las religiones en el talante cultural y educativo de un joven en formación?
¿Cuál es el rol de las figuras ejemplares? Antes teníamos un abuelo o un tío que nos inculcaba cosas como: lustrar nuestros zapatos, limpiarnos las uñas, cepillarnos adecuadamente los dientes; el odio al tabaco; la prudencia con el alcohol y el respeto a los mayores.
Pero... ¿en dónde están esas figuras de identificación, casi siempre arrumbadas e irrespetadas? "Ese viejo está quedao" se escucha decir con frecuencia a un jovencito quinceañero refiriéndose a su abuelo.
¿Qué es lo que está ocurriendo?
Repasen estos comportamientos:
La forma de vestir.
Los estilos al sentarse.
La higiene personal.
El grado de educación sexual de niños y jóvenes.
El ritual de "pedir la bendición" a padres y otros familiares.
El respeto, en la tradición judeo cristiana, por el padrino, es decir, el ser humano que te bautiza en la religión.
La educación de hábitos ciudadanos: ¿cuánta gente tira desperdicios desde los autos a la vía pública?
El pedir permiso para pasar o el dar las gracias por un servicio.
El ceder el paso o el asiento en un autobús a una dama o a un envejeciente.
El uso del lenguaje hablado y escrito. En las conversaciones ya nadie quiere dejar al otro expresarse, para ello solo tienen que escuchar algunos programas de radio o seguir algunos entrevistadores en la tele.
El resultado final de ese hombre nuevo de que hablaba el médico argentino Guevara de la Cerna, es el resultado de la genética (herencia); la crianza hogareña impartida por figuras ejemplares; la educación escolar y universitaria y en fin toda la influencia de la sociedad, y dentro de ella, los medios de comunicación.
Ojalá que el todo social se regule, se reorganice y no solo se asigne el 4% sino el 100%  de voluntad política y decisión de todos... para construir un nuevo ser humano.

viernes, 7 de enero de 2011

Argentina crea un nuevo ministerio, sólo para la Seguridad


De acuerdo con el ordenamiento constitucional argentino, la ciudad de Buenos Aires está organizada, desde 1996, mediante un régimen de autonomía. La máxima autoridad municipal no es por tanto un alcalde sino un Jefe de Gobierno, que así es como se denomina. En la actualidad, el cargo lo ejerce el señor Mauricio Macri, que al margen de otras consideraciones, no es políticamente afín a la presidenta de la República, la señora Cristina Fernández.
Sucede que entre los barrios de Villa Soldati y Villa Lugano, situados al sur de la ciudad y mayoritariamente poblados por inmigrantes de origen suramericano, se encuentra una zona verde de unas 130 hectáreas (el Parque del Retiro de Madrid tiene 118), conocida como el Parque Indoaméricano, que se ha convertido en lugar de acampada permanente para muchas de las personas que llegan a la ciudad, buscando una forma diferente de vivir. Esta afluencia incontrolada de gente marginal en su mayor parte, ha transformado el lugar en una suerte de "territorio comanche" que por el momento se ha saldado con al menos tres muertos por disparo de arma larga, en un intento fallido de desalojo del mismo por parte del Gobierno de la Ciudad.
La batalla política está servida y el fracaso en el uso de la fuerza para intentar solucionar el problema existente, ya ha sido convenientemente aprovechado por la señora Fernández para justificar las acusaciones que continuamente recibe de ser excesivamente blanda en cuestiones de orden público. Como resultado de toda esta polémica, el pasado 10 de diciembre la presidenta anunció (en presencia de nuestro juez Baltasar Garzón) la creación de un Ministerio de Seguridad. Aparte, claro está, del Ministerio del Interior que ya existe y que tiene sus cometidos. Pero no voy a continuar en clave de política interna porque no es el objetivo y porque, créanme, las componentes del problema son tantas y tan complicadas como los propios argentinos (ellos me comprenden y me disculpan).
Mientras en Europa hemos tendido tradicionalmente a distinguir claramente entre los aspectos relacionados con la Seguridad y Defensa en su conjunto y los que tienen que ver con la Seguridad Interior (la lucha contra el crimen organizado, el contrabando de drogas y de armas o la inmigración ilegal), en Iberoamérica no ha resultado tan evidente ni tan sencillo mantener esa diferenciación.
Desde que se empezó a hablar del concepto de Seguridad Humana en 1994, ha sido en esta parte del mundo donde más eco se ha venido haciendo de él. En su concepción, la Seguridad Humana era una idea inclusiva y centrada absolutamente en las personas, basada en su carácter multidimensional y con un énfasis especial en el multilateralismo y la cooperación. Sus áreas de interés iban desde la defensa del medio ambiente y de la naturaleza, hasta la sanidad, pasando por el combate contra la desigualdad y la pobreza. La conflictividad social existente y el tipo de políticas en curso en los países iberoamericanos dibujaban el escenario apropiado para la experimentación del nuevo concepto.
De ello se encargó el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y, responsable o no de su fracaso, lo cierto es que durante años, todo fueron críticas por su vaguedad y falta de resultados. En cualquier caso, el objetivo último que se pretendía era tan ambicioso como impedir que el usuario final de la seguridad (el ser humano) pueda sufrir abusos por parte del estado.
[i]Pasaron los años y llegamos a nuestros días en los que las estrategias de Seguridad y Defensa de las principales potencias e incluso el último Concepto Estratégico de la OTAN, recuperan subliminalmente la idea de Seguridad Humana, ahora envuelta en las nebulosas del "Nuevo Orden Multilateral" y del "Enfoque Integral" en la resolución de conflictos.
Retomando el caso argentino, el Ministerio de Seguridad que acaba de crearse va a hacerse cargo de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Es casi seguro que el hecho nada tiene que ver con un pre-posicionamiento estratégico del país ante lo que pudiera considerarse "lo último" en Seguridad y Defensa. Es más que probable que la iniciativa no sea más que una reafirmación de esa manera de querer entender la seguridad y que con ella lo que se intenta es reforzar la posición política de la señora Fernández. En cualquier caso, en mi opinión, lo que "de paso" se consigue es cubrirse las espaldas frente a lo que pudiera venir de fuera, pues el decreto de creación establece que: "Será competencia del nuevo Ministerio de Seguridad asistir al Presidente de la Nación y al Jefe de Gabinete de Ministros, en orden a sus competencias, en todo lo concerniente a la seguridad interior, a la preservación de la libertad, la vida y el patrimonio de los habitantes, sus derechos y garantías en un marco de plena vigencia de las instituciones del sistema democrático". Y está claro que un estado democrático, por definición, no abusa de sus ciudadanos.
Disculpen si para finalizar me voy al extremo pero es que, a veces, desde allí se ven mejor las cosas. Si "lo nuevo" (lo del multilateralismo y el comprehensive approach) termina por imponerse, proceder a la disolución del Ministerio de Defensa y transferir sus medios y misiones al de Seguridad (cambiándole el nombre por Seguridad y Defensa) resultaría menos complicado.
¿Es por acaso, que al frente de la Seguridad se haya puesto a la señora Nilda Garré, que viene de ser ministra de Defensa? A mi entender, y como esto es una columna de opinión así lo digo, la iniciativa no es tan cortoplacista como parece.
A lo mejor ya se le había ocurrido a alguien a este lado del charco y se le han adelantado. Se admiten apuestas.




[i] ://www.revistatenea.es/RevistaAtenea/REVISTA/articulos/GestionNoticias_3662_ESP.asp